Piedra, papel o tijera
El problema de la divulgación del diseño y el saber cómo enfrentarse al complejo escenario de su comunicación y edición fueron algunos de los temas de la discusión entre Pierluigi Cattermole, director de la revista Experimenta, Ramón Prat de la Editorial Actar y Edgar González (www.edgargonzalez.com), en el acto de su encuentro en el Observatorio. Reflexionando sobre el papel de cada uno de estos medios o posibles momentos en que un medio se quedaría obsoleto, ellos planteaban la idea de que no era cuestión de solucionar problemas, sino de crear nuevas necesidades y ofrecer nuevas lecturas. Con el avance de las nuevas tecnologías siempre surgirían nuevos medios, pero dentro de esta realidad, el factor más importante sería siempre cuidar el contenido. El contenido nunca debería moldearse al medio, sino al revés.
- Para empezar a situarnos, quiero hacer referencia al arquitecto italiano, Gio Ponti, el fundador de la revista Domus. Con su revista, su meta fue anunciar las noticias del mundo, qué estaba pasando y descubrir nuevos talentos. ¿Esto es algo que os identifica? ¿Cuál es vuestra línea editorial?- Pierluigi Cattermole, director de la revista Experimenta: Evidentemente el papel de las revistas, en este caso de las revistas especializadas, sigue siendo el estar cerca de los profesionales y de los futuros profesionales dentro de la arquitectura y en concreto dentro el diseño del proyecto. Desde la revista Experimenta, por ejemplo, lo intentamos ser, casi siempre. Evidentemente, hoy estamos viviendo, en todas las maneras, un momento muy diferente a la época de Gio Ponti o estos primeros tiempos de esta revista mítica, Domus. Estamos viviendo un momento diferente, estamos viviendo cambios substanciales en los medios de comunicación y en la forma de trabajar, cambio radical de las fórmulas para conocer lo que está pasando a nivel internacional y lo que está pasando en la profesión.
Con respecto a la línea editorial de la revista, yo pienso personalmente que un producto editorial es el resultado de una serie de relaciones. Pienso que el diseño es, o el proyecto, una actividad que fundamentalmente se ocupa de la cualidad de las relaciones entre las personas, entre las personas y los objetos, entre las personas y su propio entorno, su propio hábitat. Siempre estamos hablando de generar, o de mejorar, o de dotar dentro de un sistema de valores y debe ser diferente. Una cualidad de relaciones cada vez más importante. En este sentido, la revista se ha planteado siempre como una plataforma de relaciones. Hoy es una plataforma de relaciones entre los lectores con los profesionales. También es una plataforma de relaciones con los anunciantes que son los que permiten la supervivencia.
Pero lo más importante, creo, de un producto de la editorial de una revista es la capacidad de generar esas relaciones de una forma un poco diferente a los productos de editoriales de gran difusión a los otros medios de comunicación. Nosotros, desde la revista Experimenta, lo estamos intentando continuamente y en algunos casos lo conseguimos a pesar de que ahora estamos en un momento difícil en el sentido de que están cambiando muchas cosas en el mercado editorial, están cambiando las tecnologías, cambiando los soportes y están empeorando bastante en este momento la cualidad de la relación con los anunciantes que al final eran los que mantenían una serie de productos editoriales.
- Ramón Prat, director del editorial Actar: Es compleja esa pregunta porque necesitas resumir la síntesis, lo que podríamos llamar cierta realidad contemporánea o un cierto proyecto contemporáneo. Es cierto, supongo a finales de los sesenta, no sé exactamente, cuando Gio Ponto habla de un cierto optimismo de los encuentros dentro de los medios de los comunicación, de los mass media, claramente como una voluntad a generar una difusión, una divulgación, un descubrimiento como una herramienta fundamental en ese momento para una cierta realidad del futuro del proyecto, el diseño en definitiva. Porque era un medio que nunca se había utilizado para estas finalidades. Entonces aparece este espacio nuevo donde utilizaron un medio de difusión general para hablar de acciones más específicas. Evidentemente era un espacio nuevo y por lo tanto generaba un cierto optimismo.
Hoy en día la situación es absolutamente radical, los mecanismos de difusión se han multiplicado, por suerte, y creo que evidentemente el espacio para recuperar, en este caso una revista como Domus incluso, ha necesitado cambiar y evolucionar.
Yo, la verdad, desde el punto de vista editorial, tengo un poco más de experiencia con un espacio tradicional, que es el del libro. El libro en realidad se distancia, se distingue un poco y se diferencia de las demás publicaciones más periódicas, porque en realidad intenta gestionar un espacio que es una reflexión con más definición de cierto proyecto. No está la voluntad como explorar y descubrir, sino es casi la figura que está detrás del explorador que, de alguna manera, va con el machete rompiendo y abriendo camino por la selva y descubriendo nuevos espacios. La figura del editor, quizás más como nosotros, es la figura que está detrás analizando, recogiendo los nuevos mundos que van apareciendo. Va apareciendo un nuevo análisis un poco más post que descubrimiento.
Es cierto, evidentemente, que es un momento de cambio en todos los sentidos, impulsado por una nueva herramienta tecnológica, un avance de tecnología. Por lo tanto una nueva difusión más activa, mucho más profunda de la difusión, de la comunicación, y de los medios de la información. Por lo tanto, en cualquier caso, estamos ante un momento de nuevas oportunidades. Yo creo que no es un reto negativo. Es cierto que eso va a originar cambios en las estructuras industriales que normalmente se han ido desarrollando en los medios impresos. Estructuras de las que en alguna manera se han visto salvaguardadas en los casos de los libros, en los últimos 400 años. El libro ha sido de una forma extraordinaria un elemento que se ha salvado de cualquier tipo de cambio tecnológico en los últimos 400 años. Por lo tanto es incluso justo entender que, en este momento de grandes cambios tecnológicos, pueda empezar a afectar de alguna manera su visibilidad y a su permanencia. Por lo tanto, espero que estos momentos sean sobre todo momentos de impulsos y de estímulos pero evidentemente con lo que esto supone de cambios, de fracturas, de rupturas, de evoluciones, de involuciones etc. etc.
¿Cuál es nuestra posición como proyecto editorial? Básicamente se resume en una frase. A nosotros nos mueve la curiosidad por analizar. Más un poco a posteriori, no en la primera línea de fuego, esta realidad cambiante que desde los finales de los años 90 ha sido un cambio constante. Es decir, nuestro proyecto surge en un momento en el que se inicia un cambio fundamental, un cambio que en los últimos 10-12 años ha sido absolutamente de transformación, pero que al principio de los 90 empieza detectarse con una nueva generación de arquitectos que gestionan la cultura del proyecto con una tecnología que es distinta, que abre puertas con nuevas oportunidades y posibilidades. Es un momento en que el mundo económicamente está evolucionando, que está generando nuevos recursos y donde surge una nueva cultura del proyecto.
En ese momento nosotros, y es algo que nos incumbe generacionalmente, que intentamos simplemente conocer un poco mejor lo que está sucediendo y nuestra voluntad básicamente es la de conocer, analizar en una manera compartida y colectiva y luego generar un gesto de difusión, un proyecto de difusión, que funciona en alguna manera parecida a una revista pero lo que básicamente genera es una difusión de esa reflexión. Es esa un poco nuestra posición.
- Edgar González, editor de la página web www.edgargonzalez.com, seguimos con las mismas preguntas pero añadiendo una reflexión sobre las categorías que forman tu blog. ¿Cómo las estructuras?
- Edgar González: Me identifico mucho con la filosofía de Gio Ponti. Creo que vuelve a tener actualidad porque el formato en el que yo trabajo, que es el Weblog, en alguna manera toma la faceta de ese momento específico en el que Domus intentaba retratar la realidad. Por lo tanto, me identifico bastante con esa idea. Se me escapan un poco las dos preguntas, porque la línea editorial que a mí me gusta seguir, es no tanto centrándose en los productos como tal, sino lo que me interesa mucho son los procesos, los procesos de creación. Sobre todo los que contienen la innovación. Creo que inherente al diseño está la búsqueda de la innovación. En este sentido la línea editorial va en esa línea, de intentar detectar sobre todo situaciones de creación, de procesos de creación, que son muy singulares, un poco al margen del objeto determinado. Intento siempre distanciar lo más que puedo el objeto terminado, de la arquitectura, del edificio, y centrarme más en los procesos y los sistemas que hacen posible poder llegar a ese diseño.
En cuanto a las categorías de clasificación están reflejadas en la estructura misma del blog. El sistema propio de publicación, por llamarlo así, pide organizarlo en una manera que los medios más tradicionales no sean tan exigentes: las categorías, los tags, los meta-tags, etc. son los supervínculos te permiten organizar toda esta información que en alguna manera están siempre entremezcladas, siempre hiper-vinculándose una con otra, exigiendo esta categorización. Una de las particularidades del medio es la flexibilidad tan inmediata, que te permite crear una categoría al instante, cuando la necesitas. Entonces las categorías van apareciendo, sin que haya unas fijas. Hay algunas que son constantes y otras que por selección natural van desapareciendo.
- Como los pequeños placeres de la vida, ¡esa categoría ha desaparecido!Bueno, no es que ha desaparecido, sino esta categoría está un poco más relajada, o distanciada, apareciendo como a su aire. Es un poco más divertida y como un legendario buque fantasma aparece cada cuando.
- Para volver al tema de los fines de los editoriales y sus ambiciones, me dirijo especialmente, por el momento, a la editorial Actar, por el tema del libro como un formato con bastante peso: ¿Qué intenta conseguir a nivel cultural con sus lectores? ¿Quiénes son los lectores?- Ramón Prat: Nosotros pretendemos, como dije antes, conseguir esta reflexión a posteriori, y creo que nuestro público es básicamente este público que busca esta lectura a posteriori en un mundo compulso lleno de espacios nuevos de proyectos de incertidumbres. A veces hay necesidad de buscar certidumbres, buscar espacios más definidos y agotados. Nosotros queremos, simplemente, poner en el mapa una opción, una reflexión, donde hay cierto ánimo, no de limitar o agotar una reflexión proyectual, pero sí cómo analizarla con un cierto nivel de profundidad.
- Te pregunto esto porque tenéis muchos tipos de publicaciones que están explicadas en vuestra página web. Vuestro abanico es bastante grande en cuanto las direcciones que tomáis hacia los lectores, los temas de análisis son muy amplios.- Ramón Prat: Es difícil conocer a nuestros lectores en detalles, pero lo que sabes es que el lector que compra nuestros libros es un lector que busca esta definición. Esta definición no se produce en los primeros años del estudiante, donde normalmente compra más libros digamos por ejemplo de Rafael Moneo o de culturas arquitectónicas más clásicas. Pero sí se produce quizás en los últimos años donde la necesidad e incluso con el criterio arquitectónico, y el proyecto arquitectónico, es un poco más perfilado y definido. Esto enlaza incluso con los primeros años de la acción profesional. Lo lógico es que nosotros intentamos producir un cierto formato que nos rodea, una cierta realidad que nos rodea. También diría que los arquitectos nos siguen, simplemente son sensibles a esa realidad. Y esto tiene algo ver con cierta generación. Una generación de arquitectos que en estos momentos están entre los 50 y los 60 años, que su espacio de formación ha sido otro, su contexto y su influencias durante su formación y desarrollo proyectual ha sido otro. Por lo tanto, son algunos, y sin generalizar, menos sensibles a esta realidad que nos interesa a nosotros. Porque realidades hay muchas. La realidad que nos interesa convive con otras realidades, no es única y eso es también algo que nos gusta diferenciar. Es una de las opciones, no la única.
- A continuación de estas reflexiones, Pierluigi Cattermole, el esfuerzo de explicar la cultura del proyecto en una revista como Experimenta, no es simplemente cuestión de elegir el arquitecto o el diseñador que tiene buena fama o tiene una forma de presentar sus proyectos, pero también es la cuestión del sistema de la comunicación. Es decir: la presentación del diseño, o de un producto, influye mucho cómo el lector recibe el mensaje.- Pierluigi Cattermole: Sin duda hay un gap, hay una diferencia siempre entre cómo se planean las cosas y cómo son percibidas muchas veces por los lectores. Pero en todo caso, me parece que no estamos hablando, de todas formas, de la presentación de un producto. Es decir, una revista es un proyecto en progress a diferencia del libro. Se construye en el tiempo como una edición que tiene capítulos diferentes. Antes estábamos hablando de la línea editorial y los mecanismos de esta definición de las cualidades de las relaciones, pero hay un aspecto que no he comentado y me parece muy importante y es algo que seguimos desde el año ’89 cuando salió el primer número de la revista. Es un poco la voluntad de la idea de relacionar el proyecto, el producto, el proyecto arquitectónico, el objeto, y el producto gráfico incluso, con una realidad social, con unos problemas reales de la época. Es algo que ha marcado la línea editorial de la revista. Es algo que seguimos haciendo número a número. Es decir, tenemos en proyecto hoy día, por ejemplo, números o contenidos sobre temas de los cuales en los diseños de la arquitectura aún no están sido debatiendo.
Yo creo que hay toda una serie de discursos que a través de una publicación de una revista, se pueden plantear de una manera nueva. Es decir, no sólo se trata de ser reflejo de la teatralidad del mundo, de esta teatralidad del design, publicando las cosas bonitas, los edificios de moda más o menos formalistas, más o menos atractivos desde el punto de vista estético. Se trata, y en revistas pueden hacerlo, de productos tradicionales e impreso en papel, yo creo que casi mejor que otros. Es decir, se trata de plantear de verdad cuando hablamos del futuro del proyecto. No hablamos sólo de manufactura arquitectónica o la superficialidad de una bonita foto. Se trata de poder plantear conceptos nuevos, de poder proponer cosas, de tener capacidad propositiva, de poder crear dentro de estas relaciones una transversalidad, de buscar de verdad las nuevas posibilidades que hoy en día existen.
Yo no soy pesimista, incluso hoy en el momento de gran crisis económica, y no sólo económica, de crisis de modelos, de crisis de los medios de comunicación tradicionales que vemos en los periódicos. Lo vemos en los productos de los editoriales que han desaparecido totalmente como la enciclopedia, ya no hay enciclopedias. Había editoriales enteras que vivían de enciclopedias que vendían a las familias cuando el niño entraba en el colegio y empezaba a estudiar. Nadie edita una enciclopedia. Es posible que las cosas cambien y cambiarán probablemente con el e-book y con las nuevas tecnologías que te permiten leer las cosas directamente en la pantalla y no sobre el papel. Todo esto es una realidad, es una realidad de los medios pero cambian los medios, hay tecnologías diferentes. Pero hay una cuestión fundamental que no cambia: la capacidad de innovar, la capacidad de proponer cosas nuevas. Esto es fundamental para una revista. Luego me da igual que sea en Internet o sea en una revista o que sea en un libro. Muchas veces, en cambio, lo que se hace es que publicamos muchas cosas que son muy poco interesantes. Al final todo el mundo repetimos siempre todo lo mismo. Yo publico cosas que luego veo publicadas en una revista de al lado. Es decir, hay muy poca innovación realmente hoy en día. Hay mucha información, hay mucha comunicación, pero en realidad hay muy poca gente que están diciendo cosas nuevas. Hay muy poca gente hábil para adjuntar cosas en una manera diferente.
- Aprovechando este comentario de innovación, ¿prevés una intervención en Experimenta entre el libro y el Internet?- Pierluigi Cattermole: Yo creo que sí. Sería banal plantear una cosa decir: papel frente al Internet. ¡Seguramente ganaría Edgar! Es evidente, ¿no? Creo que sería una forma de convivencia entre los tres en esta virtualización, incluso en la comunicación, esta virtualización de la realidad, esta desmaterialización de todo. Esta aceleración tiene también, por otro lado, la necesidad de una base material, la necesitamos. Necesitamos seguir viendo algo concreto, algo al que referirse. Porque cuando construimos ciertas definiciones, ciertos conceptos en la red, luego necesitamos un referente material. Porque no todo puede ser inmaterial evidentemente.
Creo que esto es algo que tiene que ser replanteado y repensado verbalmente y no sólo en los medios de comunicación, sino desde todos los puntos de vista. Creo que esta relación que se puede crear es muy interesante. Hay muchas cosas por definir, por ejemplo las cubiertas de los libros cuando las descargas del Internet. Si descargas los libros sin cubiertas pierden su identidad.
Todo está cambiando tan rápido que no hay reglas ni fórmulas.
- ¿Tienes comentarios para añadir a esta reflexión, Edgar?- Edgar González: Sí, yo creo que lo que ha planteado Pierluigi es muy interesante. Al final no importa tanto el medio si existe una buena sustentación de la ideología detrás. Los medios están ahora, pero están cambiando y evolucionando con mucha rapidez. Seguro que en muy pocos años aparecen 3 ó 4 medios completamente diferentes y nuevos. Con lo que a los actuales "nuevos medios", a no ser que un discurso base concreto y una ideología clara que lo sustente, van ser inmediatamente caducos. Creo que deben tener estas cuestiones en común, para que no pasen esa fecha de caducidad, es una buena línea de contenido. Es la plataforma que sustenta estas cosas. Así pues, no es tanto una cuestión de formato, sino de contenidos.
- Terminamos con Ramón Prat sobre esta cuestión de innovación dentro de las editoriales.- Ramón Prat: Sí, claramente creo que lo han dicho mis compañeros, es una cuestión de medio. Hasta hace 20 años sólo existía un medio que era el medio impreso, medio analógico. Y tenía la exclusiva. En estos momentos gracias a la tecnología y al avance de la humanidad, supongo, entre comillas, no lo sé, tenemos otros mecanismos y habrá seguramente muchos más.
Simplemente lo que se está redistribuyendo es la información, y supongo, que en una manera más o menos natural, adaptándose a las ventajas de cada medio le proporciona. Para mí está muy claro y creo que es fundamental. El único peligro sería que la información se adaptara al medio y simplemente conviviera este medio. Para mí lo que no podemos llegar a pensar es que las ventajas o atributos que tiene un determinado medio pueda desaparecer, porque hay que adaptar esa información a un medio determinado. Simplemente es lo contrario. Creo que las necesidades de la información, las complejidades de esa información y los matices de esa información, a partir de ahora, tienen distintos medios donde manifestarse, y que serán más efectivos los medios audiovisuales interactivos, medios digitales, muchísimos más efectivos que los medios analógicos que no tienen ningún tipo de interacción. Pero, en cambio, otros tipos de atributos como la perdurabilidad o la elegibilidad, si queremos, o la portabilidad en medios analógicos. Por el momento, hay en ellos una especie de ventaja. Es cuestión de encajarlo y convivir.
Texto: Halldóra Arnardóttir, Doctora en Historia de Arte