Actividades OBS /

« Volver

Entrevista /
Severo Almansa. Hoy hablamos de…

10 de febrero de 2010

Lugar: Sala 10 Anexo Auditorio Víctor Villegas

 Severo Almansa fue uno de los dos invitados en el “Encuentro con una generación de profesionales del diseño y la comunicación gráfica”, junto con Pepe Cruz Novillo, donde discutieron los valores y posibles cambios en la profesión al nivel nacional y regional.
Con sus palabras, Severo dibujó el paisaje murciano desde la época de su estudio “El Dibujador” en los años 70 (con Vicente Martínez Gadea) hasta hoy, reconociendo el valor del arte plástico en su trayectoria. Para él, su habilidad de conjugar la educación plástica que tenía con los ciertos conocimientos de geometría, le habían ayudado mucho a la hora de diseñar. Aún así, el valor más grande para todos, sea cual sea la generación o profesión, es la calidad: “Esa es la única preocupación que hay que tener,” insistió Severo.

- Te doy la bienvenida al Observatorio de Diseño y Arquitectura. Como un referente en Murcia dentro el ámbito del diseño gráfico, quiero hablar del pasado y el presente, si me permites. Hace ya bastantes años que empezaste en el diseño gráfico.

Sí, este deambular extraño por el diseño lo iniciamos, lo habíamos iniciado compañeros míos, bueno, fundamentalmente Vicente Martínez Gadea, él por su cuenta, yo por la mía, haciendo esporádicamente trabajos de diseño. Entonces no se sabía muy bien en aquella época qué era el tema del diseño y qué era un diseñador. No lo éramos, nosotros no, la verdad. Nosotros somos unos advenedizos en el mundo del diseño, lo hemos sido. Ahora es una disciplina académica que en aquella época no existía.

Vicente venía de bellas artes y de arquitectura, ambos éramos pintores, él además arquitecto, y decidimos, porque el ayuntamiento nos cedió unas salas que había en la plaza Santa Isabel, hacer una exposición. Una exposición de trabajos de diseño que habíamos hecho cada uno de forma privada para amigos, fundamentalmente amigos, y algunos clientes: Vicente con ilustraciones de cuentos para la casa Philips y yo con almanaques y cosas de fotografía, pero un pintor haciendo cosas de fotografía.

Hicimos una exposición y llamamos a Antonio Ballester para que nos acompañara en esa singladura. Luego él no podía seguir nuestro ritmo, nos abandonó, y continuamos Vicente y yo solos, con muchísimo éxito. Era una profesión que si en los años sesenta, cincuenta y tantos, había tenido un gran auge en esta región por el tema de las fábricas de conservas, pimentón. Eso estaba abandonado y ese parón que hubo en los setenta hizo que, cuando nosotros iniciamos y creamos un estudio a finales de los 70, no había nadie. Tuvimos muchísimo éxito y nos dedicamos de pleno. Creamos el estudio “el Dibujador” y la verdad es que fue una época estupenda, con muchísimo éxito. Hemos hecho trabajos para el ministerio de cultura, dirección general de cine, festivales de Mérida, de teatro, de Almagro, festival de música y danza de Granada, en fin...

- E, ¿incluso fuera de la Región?

Sí, incluso hicimos un trabajo para Nueva York, a través de la Fundación Telefónica, creo para la Chase Manhattan Bank. Fue una época bonita, con trabajos muy, muy, muy interesantes. También teníamos clientes murcianos, también locales... pero menos, más para el país, para Madrid.

- Es interesante destacar que empezáis como artistas, introduciendo las técnicas, la mentalidad...

Yo creo que parte importantísima de lo que hemos conseguido en el mundo del diseño, que lo que haya conseguido en el mundo del diseño, y lo que conseguí también con Vicente, el éxito se debe en gran parte a la educación que ambos teníamos como artistas plásticos. Vicente también por la concepción espacial que te da ser un buen arquitecto. Vicente evidentemente lo es, pero fundamentalmente de esa educación plástica, que era fundamental. Sin embargo se da la circunstancia de que los pintores son muy ingenuos, es decir, muy malos, a la hora de hacer diseño gráfico, muy ingenuos, naif, un auténtico desastre, no tienen en cuenta valores como la contención, muy poco suizo-germanos. ¿Qué ocurre? Pues que nosotros, no sé por qué, teníamos esa habilidad de conjugar la educación plástica que teníamos con los ciertos conocimientos de geometría, y tal vez, que nos hacían muy contenidos a la hora de diseñar. Ni Vicente ni yo hemos hecho un diseño brasileño, para entendernos, sudamericano, con lo que implica de peyorativo esto. Hicimos una cosa como más centroeuropea, y eso, yo creo que fue un éxito. No sé si hubiéramos cambiado el discurso, hubiéramos tenido el mismo éxito, porque te digo, no había en el país, y tampoco lo hay ahora, una gran educación crítica a la hora de juzgar el trabajo de un diseñador. Es decir, que este mismo discurso que Vicente y yo empleábamos de contención y casi suizo, que tuvo éxito, probablemente hubiera tenido el mismo éxito con una cosa folclórico-barroco.

- ¿Ha cambiado la educación del cliente?

Creo que en absoluto, estoy convencido de que no.

- Han pasado años...

Bueno, probablemente tengan que pasar siglos. Yo creo que no.

Mira yo he hecho muchísimos trabajos. Luego Vicente abandonó el tema y me quedé yo con el estudio. He hecho muchos trabajos, cientos de ellos. Y, en un porcentaje muy alto lo que a mi me cuesta realmente trabajo, el esfuerzo, es convencer a un cliente que me ha llamado, convencerlo de que lo que le estoy haciendo es lo adecuado. Eso me cuesta mucho más trabajo que hacer el trabajo en sí, que la ejecución del trabajo, y sigue igual.

- ¿Cómo ves la creatividad en Murcia actualmente? ¿El cliente tiene más ambición?

Bueno, tú vas al médico, y el médico te receta y no le cuestionas la receta, a mi me cuestionan la receta.

Eso pasa en todas las profesiones relacionadas con el arte. Pasa en la música. Yo encargo un himno y me cuestiona la letra, la música, la partitura, todo. Y encargo una casa y los dueños... Yo he hecho también cosas de arquitectura de interior. He hecho casas y algunos bares con Vicente, precisamente la mía, otros sólo, otras cosas sólo. Bueno, te aburres un poco, porque es muy potente el mensaje que te viene del cliente.

- ¿No te sirve como desafío?

A mi no me da fuerza las tonterías. Es más, yo no dejo que el cliente opine mucho, no.

- Depende del razonamiento, ¿no?

No, no le acepto razonamientos. Mira, soy el rey Midas. Es decir, yo he cogido empresarios que vendían sus obras con fotos digitales hechas por los aparejadores que tenían en la empresa en un álbum de El Corte Inglés de fotos con las rayitas, de pegatinas. Les he hecho un catálogo, hemos fotografiado la obra, les hemos hecho la imagen corporativa, el logo nuevo, los catálogos. Yo soy consciente de que el diseño bien entendido, no es que sea un valor añadido en una empresa, sino que es el valor de la empresa, y ya está. No acepto sugerencias de los clientes igual que un médico no acepta que tú le digas dónde te tiene que operar y dónde no te tiene que operar, exactamente igual. Pero no, nunca, no, esto no es un producto de la experiencia, siempre he pensado lo mismo, siempre.

- Como sé que “El Dibujador” fue uno de los primeros estudios del diseño gráfico en Murcia quería hablar de posibles cambios desde esa época, si percibes cambios ahora que hay tantos estudios de diseñadores gráficos y de si los ciudadanos están más concienciados ante este valor del diseño.

No lo veo. En absoluto, no lo veo en absoluto. No se hace mejor arquitectura, no se hace mejor diseño, las ciudades están contaminadas, el urbanismo es horroroso...

- ¿Pero quizá hay más gente que viene hacia ti, al experto?

Más gente opina. Es que esto es una profesión de intrusos, ¿me entiendes? Pero aquí hay intrusismo en los profesionales y en los clientes, o sea, aquí todo el mundo opina, todo el mundo opina de arquitectura, todo el mundo opina, “todo el mundo sabe”.

Te voy a poner un símil futbolero. Yo no soy futbolero, pero tengo un equipo, como todo el mundo, porque es mucho más apasionante tenerlo que no tenerlo. Me hace mucha gracia cuando se habla de la furia española y el genio español, ¡como si los alemanes no tuvieran genio! que han ganado cinco mundiales. ¿Me entiendes lo que te digo? “… Qué es la furia española, porque la furia...” Es una cosa alucinante porque, además, resulta que la mitad de los futbolistas estupendos que hay jugando en la liga no son nacionales, y cuando uno dice... la furia, la furia, bueno...

En el arte es lo mismo, o sea, el Mediterráneo, el genio mediterráneo, no sé cuántos... ¡Sorolla!, no sé cuantos, ... el barroco, ¡Salzillo! ¡el genio, el genio español!, hombre ¡por Dios! Vete a Ámsterdam, o sea, paseas por Holanda, que es como la Región de Murcia, y taconeas y salen cinco Antonio López. ¡Es una maravilla! En todos los sitios hay genios, pero es que además, el europeo es mucho más tímido, contenido, a la hora de opinar. Aquí no. Aquí con tanto genio, todo el mundo opina, opina el cliente, opinas tú, opina el otro, opinan los estudiantes... y al final hay debates de los ciudadanos, y son los ciudadanos de los barrios los que deciden si el Moneo es interesante o no es interesante. ¡Eso a mi me parece una barbaridad! Hemos pasado de una época en la que Unamuno hacía críticas a que ahora las críticas las hace el alcalde del barrio o del pueblo, y eso..., porque hay mucho genio.

- Para concluir, ¿Cómo podemos aprovechar este enfado para avanzar y para que le sirva a la generación joven?

Mira, hay una cosa que está clara, solamente me interesa algo de los jóvenes, de los de mi edad, de los más mayores, de los anteriores, de los posteriores, que es la calidad. Hay que tener calidad, y ya está. Esa es la única preocupación que hay que tener.

Es decir, ahora mismo vivimos en una época ecléctica, fantástica, que todo vale, o sea, ese juego que todo vale, me refiero a los estilos, en todos los campos. Eso está muy bien canalizado de una forma interesante, bueno, puedes ser conceptual teniendo calidad. Tú puedes hacer una instalación con gatos disecados si tiene calidad y si no tiene calidad es una cutrería. Y tú puedes ser un artista figurativo realista si tienes calidad y si no tienes calidad estás haciendo el idiota. La calidad es fundamental, la calidad.

Nosotros tenemos cierta responsabilidad, los diseñadores. No los pintores, porque la pintura es una cosa como muy íntima que tú la haces, que el cliente, no sirve para nada. Además, el cliente la cuelga en su casa, o en un museo si quiere ir a verla... Pero, lo que está relacionado con el mundo del diseño, la arquitectura y el urbanismo, la responsabilidad social es evidente. Entonces, incides tú directamente en que las ciudades sean agradables de visitar o no agradables de visitar. La gente no va a París al Louvre, no nos engañemos. La gente va a París, a pasear París, ¿te das cuenta?, y al barrio latino, y a sentarte el café de Les Deux Magots. A eso va la gente a París, y de paso se meten en el Louvre o lo visitan por fuera, pero realmente esa responsabilidad que han tenido los urbanistas de hacer una ciudad interesante. Es la que permite que la gente haya querido ir. La gente no viene al pueblo donde yo vivo a ver la Alberca, eso lo puedo asegurar, ni el Palmar. La gente no viene al levante a visitar el levante, viene a la playa, porque esa falta de calidad en la concepción y la crítica hacen que no vean Mazarrón, ni la Manga, ni lo que se ha hecho. Entonces, nada más que les preocupa porque que hay un buen clima. Nosotros estamos aquí ahora diciendo que hace frío y estamos a nueve, diez grados, y están en toda Europa a cuatro bajo cero. ¿Te das cuenta? Por eso viene la gente aquí al levante. Pero esto es un desastre, esto es un desastre.

Los diseñadores, y en ese saco estoy metiendo a los gráficos por el tema del grafismo que hacen en el urbanismo y a los urbanistas profesionales, tienen o tenemos la responsabilidad de crear ciudades. Esto puede resultar presuntuoso, pero es la realidad, de crear ciudades más agradables, y ya está. Los pintores, o sea, lo que yo hago como pintor no tiene ningún valor social, absolutamente. Es como la poesía. En fin, tú la lees, te emocionas y si no, pues ahí la tienes guardada.

Texto: Halldóra Arnardóttir, Doctora en Historia de Arte.

 Descargar la entrevista en formato PDF (49 KB)

Enviar a un amigo » Compartir en Facebook

Subir

 
 

Logotipo Región de MurciaCool-turaLogotipo Murcia Cultural. Capital CreativoLogotipo SOS 4.8

Colaboramos con:
Parque Científico Murcia   Logotipo SECyT    Logotipo FAD   Istituto Europeo di Design    Logotipo Cendeac
Logotipo Instituto de Fomento Región de MurciaLogotipo Club de CreativosLogotipo Centro Tecnológico del Mueble y la Madera de la Región de MurciaLogotipo Universidad Politécnica de Cartagena   Escuela de Arte y Superior de Diseño de Murcia

Concepto: Germinal Comunicación. Diseño y desarrollo web: XL internet