“Es imprescindible después de 50 años haciendo campañas, transmitirles el mensaje con un tono empático y cercano.” Con estas palabras afirmó Teresa González, Jefa de Servicio de Divulgación de la Dirección General de Tráfico, la importancia de hacer campañas constantes de información, de concienciación social y de seguridad vial. Fue en su intervención, en la mesa redonda de “La comunicación institucional”, donde nos planteó que el ser humano no es un individuo sino un trío: persona + móvil + vehiculo.
Dentro de este contexto, el cómo salvar vidas tiene varios objetivos: informar, responsabilizar, educar y re-educar, además de calmar las carreteras. Y así intentan a través de la creatividad que la campaña, además de real, notoria y estimulante, que sea emotiva; y que al final nos lleve a la reflexión.
- Te doy la bienvenida al Observatorio de diseño y arquitectura, Teresa González, tienes el cargo de Jefe de servicio de divulgación de la dirección general de tráfico, ¿En qué consiste este puesto?
Coordinamos las campañas del organismo. Es un puesto muy vinculado al director general y a los planes estratégicos que tiene el organismo. Es el canal de la comunicación de los proyectos y las acciones de la dirección general de tráfico con los ciudadanos y conductores.
- Crear una campaña como la informativa de “implantación de permiso por puntos” o sobre seguridad vial, necesita mucha sensibilidad en cuanto a la aproximación hacia la persona, del ser humano.
Sobre todo saber enfocar, tener un buen análisis de los indicadores, analizar las causas del problema, escuchar a los implicados y ver las posibles soluciones. Todo ello antes de adoptar medidas, entre las cuales, como una más está la comunicación.
Desde el punto de vista de comunicación, conocer los destinatarios que, en nuestro caso, la mayoría de las veces son todos los ciudadanos, porque más de 25 millones de conductores son prácticamente toda la población en edad de conducir. Es imprescindible después de 50 años haciendo campañas, transmitirles el mensaje con un tono empático y cercano.
- ¿Cómo procesáis la investigación y con qué profesionales contáis?
El Observatorio Nacional de Seguridad Vial, analiza todo tipo de información, parámetros, e indicadores tanto a nivel nacional como internacional que tienen que ver con la seguridad vial. No obstante todas las unidades de los servicios centrales, así como en las jefaturas están constantemente tomando el pulso a los problemas.
-Quizás mi pregunta iba más hacia dónde viene esta información. ¿Contáis con la colaboración de psicólogos, antropólogos…?
Somos un organismo muy global y aparte de nuestros técnicos en todas las áreas desde psicología, pedagogía, médicos, ingenieros, etc. intervienen multitud de sectores, desde las autoescuelas, a los centros de reconocimiento médico, pasando por los fabricantes de vehículos, asociaciones de conductores, víctimas, agentes, etc. dependiendo del problema.
- Esto enlaza con la campaña del “permiso por puntos”. La importancia de la información y cómo informar.
El “permiso por puntos” probablemente es la campaña más extensa, más ambiciosa y una de las que mejores resultados ha dado al organismo.
No es sólo una campaña publicitaria, es una campaña de comunicación que tenía que trasladar algo muy importante: Se pasó de que el permiso de conducir fuese una autorización administrativa. Que tras pasar un examen otorgaba la Dirección General de Tráfico, a ser un crédito social. Partiendo de 12 puntos, los propios conductores somos los responsables de mantenerlos. En el momento que perdemos esos 12 puntos, por determinadas infracciones, graves o muy graves, dejamos tener ese crédito social, perdemos el carné y dejamos de conducir... el concepto y el mensaje de la campaña de concienciación era: para los buenos conductores no va a cambiar nada.
Y, efectivamente, poco a poco ha sido como un lluvia fina que ha ido calando y estamos viendo los resultados. Tres años después, la mayoría de los conductores, concretamente el 80%, no han perdido ningún punto y la accidentalidad en carretera se ha reducido a la mitad.
- ¿Crees que es por el miedo al castigo, o por qué lo piensas que es?
No se puede pensar que una campaña de sensibilización y de concienciación cambia las estadísticas de tráfico. No hay una proporcionalidad directa. Lo que sí que está claro es que tenemos que estar constantemente en campaña, porque dejar un tiempo sin hacer campañas hace descender hasta 20 puntos el nivel de sensibilización de la población.
- Esto es muy interesante. ¿Necesitamos campañas que dirijan a la gente en su comportamiento, sensibilizar a los ciudadanos hacia su entorno y el efecto de su conducta?
Intentamos a través de la creatividad que sea además de real, notoria, estimulante, que sea emotiva y al final que lleve a la reflexión.
Si nos atenemos a los niveles de recuerdo, nuestro instituto de investigación lo que nos dice es que estamos muy por encima de la media de una campaña normal. Nuestras campañas tienen una media superior al 70% de recuerdo. Lo que intentamos es huir del tono institucional. Es decir, sabemos que somos el organismo que convive más con el ciudadano, y me explico: desde que te levantas por la mañana pones la radio para saber dónde están los atascos, acto seguido coges el coche o eres peatón y cruzas una calle.
Sabemos que no podemos conducir por el ciudadano pero sí que podemos estar, intentar estar, a su lado en los momentos que va conduciendo, ¿Cómo? Sobre todo con la radio, por eso un 35% de nuestra inversión va al medio radio, a campaña radiofónica.
- También hay mucha información en las noticias de televisión.
Desde el año 2005 la estrategia es aunar en el mismo sentido y en la misma dirección toda la capacidad de comunicación del organismo. Es decir, la presentamos en rueda de prensa o en nota de prensa. Incluso hay momentos en que se replican las ruedas de prensa a nivel local adaptando el contenido a las circunstancias de la zona.
Además si es una campaña de desplazamientos largos, lo que se hace es facilitar el acceso a nuestro centro de control de tráfico de todos los medios de comunicación y por eso en esos días la noticia que abre los informativos es el estado de la circulación.
Cuando hay una campaña de vigilancia y de control sobre conductas de riesgo (uso del móvil, del cinturón de seguridad, los sistemas de retención, alcohol, velocidad) lo que hacemos es convocar a la prensa a un control en carretera para que “in situ” puedan comprobarlo y hacer sus reportajes.
En definitiva, hacer mucho ruido mediático y poner el debate sobre la seguridad vial en primera plana de actualidad.
- Hoy mismo en las noticias hemos visto que hay una proporción alta de víctimas mortales al cruzar la calle con semáforos en rojo.
Una de cada tres personas que atropellan, la culpa es del peatón.
- No es siempre el conductor, no es siempre la toma de alcohol, o estar con el móvil.
Tenemos temas infinitos. Focalizamos mucho en televisión las conductas de máximo riesgo que generan más muertes, (alcohol, la velocidad, el cinturón y la distracción), pero en radio tenemos infinitos temas, más de servicio, posibilidad de hacer algún trámite en la web, más de hábitos de conducción. Por ejemplo, esa manía que nos ha entrado a todos de circular siempre por el carril izquierdo cuando por donde hay que circular es por el derecho o no utilizar los intermitentes.
- Y en los colegios, ¿hay algún tipo de educación en los libros?
Sí, nosotros tenemos toda una parte de educación vial que está organizada.
Tenemos un centro superior de educación vial que está en Salamanca, con pedagogos y psicólogos. Es un equipo multidisciplinar. Lo que hacen ellos es dividir todas las acciones por etapas, bien de la educación formal o bien de la educación no formal.
Abarcamos desde que los niños están en la guardería hasta que son adultos, incluso, emigrantes, personas con discapacidad, personas mayores.
Se hacen las guías didácticas para los profesores, apropiadas a cada edad. A un niño que tiene tres años no le puedes contar lo que significa una señal de stop, le cuentas cómo tiene que cruzar un semáforo, que siempre tiene que ir en la sillita. Además de las guías para el profesor, hacemos información para los padres o para los destinatarios niños, jóvenes, mayores, etc.
- Para concluir, has mencionado el cinturón de seguridad. Hace unos años que mucha gente no tenía el hábito ponerse el cinturón. ¿notas un cambio?
Sí, ha cambiado significativamente. Para que te hagas una idea, desde el año 2005 en que el 33% de los muertos en accidente no llevaba el cinturón. Ahora estamos en un 23%. Qué sigue siendo mucho.
No obstante, quedan lagunas, les cuesta ponérselo a los ocupantes de los asientos traseros, cuando hacemos recorridos urbanos. Para progresar en este aspecto necesitamos la implicación de los ayuntamientos. De hecho, dentro del plan estratégico de nuestro organismo se está ayudando a los ayuntamientos a que hagan planes estratégicos de seguridad vial.
Es más, el año pasado en Gijón, en octubre, se hicieron unas jornadas con el propósito de potenciar la participación de los ayuntamientos en acciones, en campañas y en actividades de seguridad vial, porque realmente la mayor parte de los desplazamientos que hacemos los hacemos en núcleo urbano. Con lo cual, si en las ciudades se trabaja por fomentar hábitos seguros y conductas seguras, habremos ganado mucho.
Texto: Halldóra Arnardóttir, Doctora en Historia de Arte.