Actividades OBS /

« Volver

Entrevista /
Javier Candeira. “El derecho a enlazar: el copyright en la era del hipertexto”, en Locos por el hipertexto

11 de noviembre de 2009

Como co-fundador y editor de Barrapunto, el sitio web pionero en noticias sobre política digital y software libre, Javier Candeira fue invitado a dar una conferencia en la jornada “Locos por el hipertexto. Una mirada al diseño interactivo y el procomún”. En su conferencia “El derecho a enlazar: el copyright en la era del hipertexto", Candeira relacionó el derecho a enlazar con el derecho de libre expresión. En otras palabras, el enlace es una forma de comunicar e intercambiar conocimiento, y no es necesario pedir permiso para enlazar a información ajena, sea quien sea el titular de los derechos.

- Javier Candeira, bienvenido al Observatorio dentro de su jornada “Locos por el hipertexto”. Quiero empezar por el título de tu conferencia, “El derecho a enlazar: el copyright en la era del hipertexto”. ¿Qué significa “el derecho a enlazar”? ¿Necesitamos permiso para enlazar en la red?

Yo creo que no necesitamos permiso para enlazar en la red, de hecho el título “el derecho a enlazar” significa exactamente eso. En el hipertexto, que es la forma de comunicación de la red, uno no sólo escribe sus propios contenidos, sino que además indica o apunta a contenidos anteriores que otros han escrito anteriormente, y filmado o fotografiado en el caso de vídeos o películas.

Esto es algo que antiguamente no se hacía en forma mecánica, pero que ya existía como parte del derecho de libre expresión. Uno podía poner notas a pie de página o referencias bibliográficas al final de un texto o un documento, y simplemente decir: “si te interesa este tema, lee este libro.” El hipertexto, o el hiper-enlace, no son nada más que la forma mecanizada de esto. En vez de decirle a una persona: “levántate, sal de tu casa, vete a la biblioteca o la librería y compra el libro”, le dices: “esta palabra está subrayada, luego en algún modo automático, normalmente pulsando con el ratón, puedes leer este documento.”

No existe ninguna diferencia en cuanto a los derechos, la única diferencia es que la tecnología nos facilita un derecho ya existente, el derecho de enlazar. Por lo tanto, no es necesariamente algo nuevo, excepto en este sentido tecnológico de mayor velocidad, transparencia y facilidad, pero no es un derecho absolutamente nuevo, sino el derecho de la libre expresión de toda la vida.

- Esto es interesante. Hace algunos años que hicimos una investigación y nos encontramos con la actitud que la información obtenida en la red no era tan auténtica en términos académicos como en los libros guardados en las bibliotecas. Pero según tu explicación este prejuicio es anulado.

La información on-line tiene la misma validez que las referencias en el mundo de la física. Como decía antes, ir a la biblioteca y abrir los volúmenes es igual que seguir un hiperenlace. Creo que la gente idealiza a lo que desconoce. Es más fácil decir: “no, en Internet hay mucha basura.” Porque nunca han tenido que ir a la biblioteca, hacer una búsqueda bibliográfica y darse cuenta que el 99% de los artículos que encuentran no les valen, no le vale a nadie. En la biblioteca también hay mucha basura, lo que pasa es que en papel es difícil encontrarla, hay que hacer un esfuerzo.

De hecho, el escritor de ciencia ficción Theodore Sturgeon dijo una vez que el 80% de la ciencia ficción es basura porque el 80% de todo es basura. Yo creo que esto se puede aplicar también cuando alguien te diga: “Es que en el Internet hay mucho conocimiento malo”. Bueno, también en la biblioteca, también en el periódico y también en una enciclopedia. No hay por qué demonizar, ni tampoco hacer una visión romántica, elevada de todo. Todo es producido por humanos, lo que tiene sus ventajas y sus inconvenientes. El juicio del lector no se puede sustituir en última instancia.

- La verdad es que la red es un fenómeno bastante complejo. Es muy manejable y fácil de conseguir información y luego distribuirla. Como has mencionado, el vínculo al “hipertexto” nos dirige hacia otra información repetidas veces. Parece poder continuar sin fin, cada búsqueda puede producir una red enorme.

Sí, existe una cierta ambición en conseguir más y más información y no poder seguir todos los enlaces. Hay una página de broma que se llama El fin del Internet. Se la puedes pasar a un amigo que navega mucho y cuando llega, sale un texto diciendo: “Enhorabuena, acabas de llegar al final del Internet. Ahora, sal a la calle y pasea un poco.”

Pero Internet no sólo es consumo de información: también es producción. Existe cierta corriente de oposición a Internet y al hipertexto que proviene de que ahora cualquiera puede escribir y publicar; esto antes no era cierto. Gracias al correo electrónico y el chat, la gente hoy pasa el día escribiendo: bien, mal, mejor, peor. La gente escribe más que antes: esto es una realidad. La gente escribe en su blog, sobre su gato o sobre lo que se le ocurre. Evidentemente, gran parte de este texto va a ser sobre experiencias banales. Pero en total existen muchos más escritos sobre ideas válidas, experiencias y expresiones valiosas que antes. El problema quizás sea cómo manejar esta gran cantidad de calidad.

Dicen que fue Coleridge, el poeta del siglo XIX, el último que pudo leerse toda la literatura de su tiempo. Ahora hay personas como Umberto Eco que se quejan de Internet argumentando que no va a haber una cultura común, la gente va a estar disgregada en tribus culturales. Antes era mucho más fácil encontrar "lo bueno", el canon cultural, y había algún modo de soñar, quizás, con extinguir todo lo bueno, leerse todos los libros, ver todo el cine clásico.

Ahora todos sabemos que hay muchas cosas buenas que nos estamos perdiendo. Pero eso no es una crítica demoledora. Es una frustración ante la abundancia, que tiene sus propios inconvenientes, sí, pero bienvenidos sean frente a los otros inconvenientes que tiene la carencia. Yo al menos me quedo con la abundancia.

- ¿Internet se pensó así desde el principio, o ha sido como una evolución dentro el ciber-espacio?

La red fue diseñada para que no tuviera control central. No está supeditada a estructuras anteriores. Ha permitido el crecimiento de cosas tan estupendas como Google o el mismo concepto de buscador. A mí me gustan mucho las bibliotecas, pero no tienen una caja donde meten una palabra y aparecen todos los libros en donde aparece esa palabra. En este sentido la Web es fantástica.

Hay algo más: normalmente la gente que dice que las bibliotecas son mejores son los que tienen acceso a la biblioteca. Quiero decir, si tú has nacido en Madrid o la vida te lleva a un lugar como Harvard, evidentemente Internet tiene menor valor. Tienes la biblioteca de Harvard o de la Complutense a tu alcance. Es muy distinto si creces en una pequeña capital de provincia en los años 80. Claro, hay una diferencia entre crecer en los años 80 a principios siglo XXI con la Web donde hay una cajita donde metes cualquier palabra y te aparece lo que buscas, desde lo más sublime a lo más perverso, de la pornografía a la poesía del siglo XVII. Cada uno tiene que saber buscar lo que quiere. Pero esto es un mundo mejor en cuanto a la abundancia. Los problemas de la abundancia se pueden gestionar. Los problemas de la escasez ni siquiera puedes gestionarlos en muchos casos, sólo sobrellevarlos.

- Precisamente esta mañana vi en tu página web Barrapunto que comentaste sobre un artículo en El País. Aunque no trabajas aquí físicamente, Internet ha permitido a la gente trabajar en distintos lugares y países al mismo tiempo.

Exactamente, ha permitido la deslocalización, el hecho de poder trabajar en su casa a través del Internet, en esto que llaman “el cognitariado”, que es una palabra un poco ampulosa así que yo prefiero llamar a estos personajes (entre los que me incluyo) “taxistas del conocimiento”. Hacemos cosas con la información, con lo cual da lo mismo dónde estemos. Tiene ventajas incluso para el medio ambiente. Uno puede vivir trabajando en pequeñas ciudades, no tiene que estar en los centros de grandes negocios o donde están todos los puestos de trabajo. Entonces no aumentan las grandes ciudades. Las pequeñas ciudades, o de-poblaciones rurales, también pueden mantener una vida porque existe esta gente que no se tiene que mudar. Y si la gente vive en la ciudad y puede trabajar desde casa, no se tiene que desplazar a diario, con lo que producen menos contaminación debida al transporte. Estas son ventajas que de nuevo produce la sociedad conectada en red.

Esto me lleva, además, a comentar sobre algo que recientemente se ha hablado en el Parlamento Europeo. Se ha votado una ley por la cual se podría desconectar a los ciudadanos por motivo de infracción con el copyright dispuesto, simplemente con una acusación por un procedimiento administrativo. Ni siquiera habrá un juez que te corte la conexión, sino será un procedimiento administrativo que todavía está por regular.

La gente dice: “bueno, esto es para proteger el copyright”. Pero hay que darse cuenta de que las conexiones del Internet son, para la gente, su forma de participar en la sociedad civil, desde hacer gestiones de voto con el Estado, hacer gestiones con los servicios públicos – el agua, la luz, el gas – y relacionarse con la familia y con su trabajo. Es el canal realmente con el que uno participa en la sociedad. Hay dos canales en tu casa ahora mismo en que participas en la sociedad, que son: Internet y la puerta de la calle. Que te quieran cortar uno de ellos puede ser para mucha gente un tremendo castigo.

Además, sería un castigo que en algunos casos ¡podría vulnerar la Convención de Ginebra! La Convención de Ginebra prohíbe los castigos colectivos. Si tú cometes un delito y se castiga a toda la familia, la convención de Ginebra lo prohíbe. Si tú supuestamente cometes un delito y cortan el acceso a Internet en forma administrativa a toda tu familia (y esto es lo que acaban de aprobar en el Parlamento Europeo), a mí no me parece que sea lo correcto.

Por esto precisamente hablo del derecho del enlazar como uno de los muchos derechos de los medios interactivos y las redes de las comunicaciones. Nos habilita ejercer de una forma nueva un derecho fundamental, la libertad de expresión, del que ya disfrutábamos antes de Internet. Nosotros podemos ejercer ciertos derechos saliendo a la calle andando, pero hay otros derechos que tienen que ejercer por medios tecnológicos. Internet es cada vez más una vía donde puedes ejercer tus derechos. Y el del enlazar es el derecho de la libertad de expresión.

- Este argumento me recuerda a las noticias hoy, que cuenta un caso en China, el de unos jóvenes a los que han cortado la libertad por pasar demasiado tiempo en la red. Como consecuencia, fueron trasladados a un centro con un tratamiento especial, semejante al ejército. Creo que no estamos hablando de lo mismo, pero quería reflexionar sobre qué tiene el Internet tan fuerte para que fuerce un corte tan drástico?

Esto de la presunta adicción a Internet me recuerda a cierto personaje muy español que es Don Quijote. Dicen que por leer tantos libros perdió el seso y se convirtió en “un loco”, porque a veces decía locuras y desatinos, y porque salió por el mundo adelante para desfacer entuertos. Cuando hablan de adicción a Internet me recuerdan esto. Ahora mismo, lo mejor que puede hacer tu hijo es leer, porque es cultura. Aunque sea novelas.

Con Internet pasa lo mismo: los términos como “adicción” son pánicos sociales y no son mucho más. Es cierto que puede haber gente que se quede todo el día en el Internet y no haga cosas. Pero que en un país donde la media de consumo diario de televisión es de seis horas diarias se hable de “adicción a Internet…” es, como dice Spider Jerusalem, para pedir que legalicen los lanzallamas. No es serio. Puede que alguna gente tenga uso excesivo para el Internet como que hay gente que tenga uso excesivo del automóvil, o se pase demasiado tiempo durmiendo. Una adicción es otra cosa.

- La severidad del castigo resultaba muy exagerado, consiste en apartar estos jóvenes de la sociedad.

Sí, mencionas China en donde se hacen unos campos de rehabilitación como reformatorios. Éste es un sitio donde hasta hace nada se llevaban a los homosexuales a la cárcel. No es quizás el sitio más adecuado para tomar como modelo como referencia a nada. Es un país con grandes cualidades, cultura milenaria, y que también muestra un comportamiento psicopático de un estado represivo.

- Volviendo a las patentes e ideas y control sobre la accesibilidad, el copyright y el copyleft, ¿qué significa “copyleft”?

La palabra copyleft tiene dos significados. Uno es estricto y otro más laxo. Empezamos por el laxo. En sentido laxo se habla del "movimiento copyleft" refiriéndose las teorías y prácticas consistentes en dejar copiar en vez de prohibir copiar. Existe gente que dice que es mucho mejor para el común de la sociedad, para la cultura de todos e incluso para los individuos,  la práctica de dejar copiar en vez de prohibir copiar. Es así de sencillo.

Luego existe el copyleft en el sentido estricto, que va más allá. El copyleft utiliza las leyes de copyright para darles la vuelta: de tal modo que deja copiar, pero prohíbe prohibir copiar. Si yo tengo una obra con copyleft y te la doy, puedes copiarla pero no puedes prohibir que otros la copien. Es decir, si se la das a alguien está también obligado dar el permiso de copiar. Este sería el sentido de “copyleft” en el sentido estricto. Es una formulación legal del "prohibido prohibir" de Mayo del 68.

Entre los dos sentidos, la gente coge el significado que le quiere dar. El sentido estricto es más técnico, el sentido laxo es más social.

- Pero ¿tienes que citar el autor en los dos casos?

Bueno, la referencia al autor ("reconocimiento de autoría", en términos legales) es un derecho moral de la legislación de derecho de autor. Es algo que no puedes abandonar. La ley de copyright da a los autores el dar o prohibir que los demás copien su obra. Así de sencillo. Como autor, puedo decir: “este texto mío te permito copiarlo, o este texto mío no te permito copiarlo.” De hecho, si no quiero que lo copies, no te hace falta ni que te lo diga, porque por defecto, la ley no te permite copiar algo sin permiso del autor. El copyleft se refiere a los derechos patrimoniales como permitir hacer copias, no a los derechos morales como el de reconocimiento de autoría.

- Entonces, ¿se utiliza el copyleft más en el Internet que en el libro físico?

Sí, el copyleft se ve sobre todo en la programación de los ordenadores. Por ejemplo, Google, Yahoo y muchos otros servicios grandísimos, utilizan un sistema operativo llamado Linux, que es un sistema operativo libre. “Libre” significa que cualquiera puede copiar, modificarlo a su gusto y usarlo. La Comunidad de Extremadura utiliza una cosa que se llama Linex, basada en Linux. Con lo cual, da una sistema operativo libre a todos sus alumnos. Hay partes de este sistema que son copyleft. Esto es: tú puedes copiarlo, modificarlo, usarlo, regalarlo, y venderlo incluso. Sólo tienes una prohibición. Es “prohibir que otros lo copien o lo modifiquen.” Esto es el sentido del copyleft estricto. Éste es el ejemplo más claro. El núcleo del Linux, que es el corazón de este sistema operativo y muchas de sus otras partes, es copyleft.

- ¿Esto está relacionado con el software libre?

Sí, en el sentido estricto el software libre puede ser copyleft o no copyleft, pero una gran parte es copyleft.

- ¿En qué consiste el software libre? Este tema forma parte de tu enseñanza en la Universitat Oberta de Catalunya.

Sí, el software libre es un conjunto de ideas y de prácticas, tanto el desarrollo de software como prácticas sociales que consisten en dejar que los usuarios tenga la libertad de copiar y modificar, usar, transmitir e incluso vender el código. En el software no libre e usuario de un programa tiene muy pocos permisos, y sólo puede hacer lo que se le permite hacer por el software, y nada más. La legislación del copyright te prohíbe hacer muchísimas otras cosas.

El software libre te permite hacerlas. Y no tienes que saber hacerlas tú. Quiero decir que tú no eres programadora, y no tienes por qué saber modificar tu software. Pero tampoco eres una mecánica de coches. Sin embargo, tú te compras un coche y tu coche no viene con la capota cerrada para que nadie lo pueda modificar. Tu coche viene con la capota abierto y puedes llevarlo a arreglar a alguien que sepa o no. Incluso puedes comprar un coche a alguien que sepa arreglar un coche, porque está abierto en este sentido. El software libre es algo así como un coche donde el capó está abierto al hecho de modificar, hacer que otros lo hagan.

- Para adaptar tu deseos o creatividad.

Por ejemplo, traducir a tu idioma. En España se traducen los programas comerciales al castellano, pero luego no se traducen a otras lenguas autonómicas. Mientras, el software libre, como es libre y cualquiera puede abrirlo y modificarlo, existe una proyecto llamado Soft Catalá que está traduciendo el software catalán, existe Linux y todas estas aplicaciones en catalán perfectamente. En otras Comunidades hay proyectos similares. Lo mismo pasa con el buscador Firefox, por ejemplo, que está también traducido y lo están haciendo en euskera y en gallego.

Es un ejemplo muy básico pero también muy bueno, porque la gente dice: “yo no sé programar”, pero tú sabes tu idioma. Incluso aunque no sepas el idioma en que viene, si alguien hace la traducción, tú puedes ayudar a corregirla porque tu idioma sí lo conoces. Esto es un ejemplo de cómo el software libre permite al usuario ayudarse a sí mismo.

- ¿Por allí va el futuro?

Es el presente. Muchísima gente utiliza ya este software en grandes negocios. Quiero decir, tú rascas dentro de Telefónica y muchos servicios se dan utilizando software libre. No tienes que irte a Google. Rascas dentro de tu proveedor de hospedaje de páginas web, donde cuelgas tu weblog o tu página web, y casi siempre hay software libre.

- Antes mencionaste tu interés en el arte, ¿esto está dentro las nuevas tecnologías?

Sí, el arte siempre ha sido tecnológico. De las cuevas de Altamira hay muchas teorías que dicen que fueron espectáculos audiovisuales – luces y sonidos - y que estaban especialmente dibujadas de tal forma que, con el fuego, las sombras jugaban y animaban el relieve de los animales pintados en la pared. El Renacimiento vio una de las grandes revoluciones que fue el claroscuro y las veladuras que permitían la pintura al óleo. Es una innovación tecnológica. Antes eran temples y suspensiones acuosas y la pintura con huevo y, de repente, al inventar la suspensión del óleo, hizo que cambiara la pintura. Sí, cambió la historia del arte, pero cambió la tecnología y a sus gente. Y así se puede poner miles y miles de ejemplos.

Las películas rápidas que permiten fotografiar con menos luz, ¿cómo cambiaba el cine de los 70? Pues pasamos de hacer todo con focos gigantescos a poder fotografiar con luz natural. Y, cambia el estilo de las películas. Cambia la tecnología, pero cambia mucho más que sólo el aspecto tecnológico. Cambia el espíritu y, de repente, en vez de hacerse el cine siempre en decorados pasa a hacerse en escenarios reales.

El arte y la tecnología siempre han ido unidos. Cuando dices “arte y nuevas tecnologías”, arte ha sido siempre nuevas tecnologías. La pintura al óleo no es nueva ahora y la película rápida para poder fotografiar con luz natural no es nueva ahora, pero en algún momento fueron artes de nuevas tecnologías. Y el fuego para hacer pinturas en las cuevas donde está oscuro, incluso de día, en un momento fue una nueva tecnología. El interés por el arte y las nuevas tecnologías no es un interés nuevo. Parece nuevo, simplemente porque nuestras vidas son más breves con respecto a la historia.

- El formato de muchos museos y galerías no parece preparado para esta flexibilidad o esta convivencia de técnicas.

Sí, el formato de la galería es un poco raro. No quiero extenderme mucho, pero existen artes, como la literatura, que tampoco es para el formato de la galería, ni falta que hace. El teatro tiene como espacio el escenario. En cuanto al cine, pues se ve mejor proyectado en grande, pero se ve perfectamente también en formatos más pequeños.

No sé, yo veo el formato de la galería o el museo como una experiencia religiosa laica en muchos casos. Los domingos, la familia moderna no va a misa, sino a una exposición. Y, con el mismo respeto silencioso pasea con los niños delante de las obras expuestas, y en vez de decir: “mirad, ésta es La Virgen del Carmen”, dicen: “esto es un Giacometti”, “esto es un Kandinsky.”

- Para concluir: El futuro ¿a dónde va?

¡Ah, no lo sé! El futuro.... nadie vive en el futuro. Todos vivimos en el presente, efectivamente. Nadie lo sabe. Las consecuencias de las cosas son impredecibles, e incluso los mejores escritores de la ciencia ficción escriben sobre un presente mínimamente extrapolado. No me atrevería a decir nada sobre el futuro, excepto que hay una frase que me gusta mucho: Cuando preguntas a cualquier científico sobre el futuro y te dice que algo es imposible, probablemente sea posible. Y cuando te dice que sí, que es posible, seguro que su predicción será demasiado optimista en cuanto al tiempo.

Cualquier predicción que veas, probablemente sea exagerada al corto plazo y se quede corta al largo plazo. Pero no voy a hacer ninguna.

Texto: Halldóra Arnardóttir, Doctora en Historia del Arte

 Descargar la entrevista en formato PDF (59 KB)

Enviar a un amigo » Compartir en Facebook

Subir

 
 

Logotipo Región de MurciaCool-turaLogotipo Murcia Cultural. Capital CreativoManifesta 8Logotipo SOS 4.8

Colaboramos con:
Parque Científico Murcia   Escuela de Arte y Superior de Diseño de Murcia    Logotipo FAD   Istituto Europeo di Design    Logotipo Cendeac
Logotipo Instituto de Fomento Región de MurciaLogotipo Club de CreativosLogotipo Centro Tecnológico del Mueble y la Madera de la Región de MurciaLogotipo Universidad Politécnica de Cartagena

Concepto: Germinal Comunicación. Diseño y desarrollo web: XL internet